Comer casi en el cielo de San Lorenzo

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Estacionas tu auto; lo único que sabes es que si no vas en un 4X4 o en fourtrack, no llegas. Esperas allí por un camión, al que llaman “la Sapa”, que es el transporte oficial para llegar a un restaurante peculiar en San Lorenzo, mejor conocido por todos como: El Cerro de Nandy. Desde arribar a la Sapa es una nueva experiencia, la cual se complementa con el camino de cuestas empinadas y el maravilloso paisaje que comienzas a contemplar. Una vez arriba, eres recibido por la algarabía y el calor de los que ya atravesaron el aventurero camino.

El servicio es espectacular desde que llegas hasta que comienzas a disfrutar del menú criollo del famoso Nandy, quien está en el lugar compartiendo con sus invitados, sirviendo o poniendo la música del lugar como DJ. Nandy, o Reinaldo Ortiz Neris, laboró por más de veinte años en diversos puestos en un Cash & Carry, pero siempre soñó con tener su propio negocio. Hace años, Nandy utilizaba el cerro para realizar fiestas con sus amigos y cocinar para ellos.

Reinaldo es un chef innato; sus estudios culinarios los cursó con la mejor chef para muchos: su madre. Un día le dieron la idea de abrir su cocina al público la cual estaba construida de bloques y con techo de zinc, cartón y madera. En un principio, su sueño de tener un negocio propio en la cima de un cerro pareció una locura para su familia.

Ya va para cinco años que este negocio se ha convertido en un escape de la rutina y una forma divertida de ir a comer. La especialidad del lugar no es algo muy rebuscado; entre arroz con gandules, costillas, carne frita, viandas y el famoso fricasé de conejo hacen que cada persona que visite el lugar se deleite entre los sabores de una buena cocina “hecha en casa” y con el ambiente de estar en el balcón con vista al campo en el que pueden compartir hasta quinientas personas. Ir al Cerro de Nandy es disfrutar de nuestras bellezas naturales y de las delicias de nuestra cultura.