Caño Tiburones: Área Natural Protegida

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A simple vista y observada desde la carretera, la Reserva Natural del Caño Tiburones, localizada entre Arecibo y Barceloneta, oculta un paisaje asombroso, en el que abundan aves acuáticas, peces y vegetación típica de humedales, como la flor de loto y el jacinto de agua. Para disfrutar de la plenitud y esencia de esta área natural protegida, es necesario hacer un recorrido en bote. Durante el paseo, la vista no dejará de asombrarse ante las bellezas observadas de una naturaleza que parece prístina, aunque no carece de problemas ambientales que acechan su integridad.

Acorde al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), agencia que custodia el caño, el lugar es hábitat para unas 206 especies de aves, 26 familias de insectos, seis de reptiles, nueve de crustáceos, 21 especies de peces, que incluyen nativos, endémicos, migratorios y en peligro de extinción. Durante un viaje por el lugar, es común observar gallaretas comunes, garzas, viudas, pelícanos pardos y hasta una que otra iguana verde, entre otras especies. El cuerpo de agua, protegido por ley el 16 de octubre de 1998, es considerado uno de los más grandes en Puerto Rico. Cubre una extensión territorial aproximada de 7,000 cuerdas. Su valor ecológico lo hace un lugar único por su tamaño, así como por sus características hidrológicas, geológicas y bióticas.

En el manejo de la reserva, el DRNA incorporó la estrategia de colaboración como instrumento y administración. Esto implica trabajo con diversas entidades y grupos de interés, como pescadores, observadores de aves, agricultores, ecoturistas y vecinos del lugar. Para disfrutar de esta reserva natural protegida se recomienda llevar cámara fotográfica o de vídeo, binoculares, agua, protector solar, ropa cómoda y ánimo para vivir una gran experiencia en contacto con la naturaleza en la zona norte de Puerto Rico. Para coordinar una visita educativa, ecoturística o de investigación debe comunicarse al 787- 816-0822 o 787-880-0656.

“Durante el paseo, la vista no dejará de asombrarse ante las bellezas observadas de una naturaleza que parece prístina, aunque no carece de problemas ambientales que acechan su integridad.”